Diálogos silenciosos

A partir de una formulación química específica, estos cuerpos disponen de un impulso hacia la forma y vida propia. En ese sentido, la agencia de cada pieza es la búsqueda principal de esta colección. Se trata de presenciar su autonomía, de bajar la guardia de la expectativa y escuchar, ver, sentir lo que el material tiene que decir. Esto requiere, hasta cierto punto, la vulnerabilidad que surge de no tener el dominio completo de lo que se hace.

  Escuchar sin querer controlar aquello que surgirá de la conversación impacta de formas inadvertidas, nos posiciona frente al asombro, nos obliga a prestar atención a lo que vemos suceder. En las piezas que se exponen como parte de esta colección, hay una suerte que se refleja de la interacción entre las arcillas y los procesos de vidriado. El agua, la tierra y el vidrio se combinan para dar agencia y voz a cada pieza. Lo que vemos como resultado final son estos diálogos silenciosos que surgen de una fuerza creadora ajena a la artista.