Cerámica experimental hecha en Guadalajara

El Estudio Sofía Chávez se dedica a estudiar la práctica cerámica desde el cuidado medioambiental, la desaceleración y la experimentación. El ritmo de la tierra es más lento que el del humano. Este, al trabajar con arcilla, debe adaptarse, salir de la vorágine humana y sintonizar con un pulso quizá olvidado pero innato a su naturaleza. Una vez que la arcilla se quema deja de ser tierra convirtiéndose en cerámica. Ahora incapaz de desintegrarse, su presencia en el mundo es ineludible. Las piezas son parte de un proceso lento y reflexivo. Esperando que puedan honrar los recursos naturales con los que fueron hechas.